Visión y Misión
Ser líder en la orientación y fortalecimiento de las familias dentro y fuera de la iglesia en la República Dominicana.
Orientar a los miembros de la familia en el concepto de la verdadera relación y responsabilidad familiar para tener un hogar saludable, a través de la palabra de Dios.
Versículo del día
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martes, 29 de mayo de 2012
02 - Serie: La Crisis de la mediana Edad “La crisis como oportunidad”, Por: Sixto Porras
sábado, 26 de mayo de 2012
01 - Serie: La Crisis de la mediana Edad “Ahora soy señor y señora”, Por: Sixto Porras
Tips para familias que buscan ser mejor cada día
jueves, 17 de mayo de 2012
03 - Necesidades especiales y matrimonio “Conquistando la comunicación”, Por: Joe y Cindi Ferrini
lunes, 7 de mayo de 2012
02 - Necesidades especiales y matrimonio “Estrés y conflicto”, Por: Joe y Cindi Ferrini
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domingo, 22 de abril de 2012
01 - Necesidades especiales y matrimonio “Artículo introductorio”, Por: Joe y Cindi Ferrini

Dios nos dio una perspectiva bíblica para construir unidad en el matrimonio: “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.” (Génesis 2:24, NVI). El propósito original de Dios es unidad – dejar a los padres, unirnos con nuestro cónyuge y convertirnos en uno.
Lograr esa unidad toma lugar cuando estamos de acuerdo con el propósito de Dios para el matrimonio. Es el dejar a nuestras familias de la infancia para empezar la nuestra y ser “uno” al hacerlo – uno en nuestro pensamiento, uno al comunicarse, uno en nuestros sueños y uno en la intimidad sexual.
Pero mientras el plano de Dios, su plan, está contenido en ese verso, la realidad de la vida a menudo causa que perdamos la visión de ese plan. La mayoría de las parejas empiezan el matrimonio pensando que su tiempo es solo suyo, que ya habrá tiempo para pensar y soñar juntos, y que disfrutaran la parte de lo “mejor, en la riqueza y en la salud” de los votos que tomaron. La parte de lo “peor, pobreza y enfermedad” no entra en la mayoría de los pensamientos pre-matrimoniales, o si lo hacen, ellos son desestimados como algo que le pasara a alguien más.
Pero en alguna parte del camino, las expectativas colisionan con la vida real y nuestras esperanzas y sueños dan paso a los estorbos y los obstáculos que comienzan a hacer difícil el matrimonio.
Los estorbos pueden ser cualquier cosa desde las diferencias en nuestras personalidades individuales, necesidades y deseos particulares hasta diferencias generales que simplemente se interponen en el camino de las cosas que funcionan sin problema. Los estorbos son cosas con las que pensé que trataría, pero no estaba segura hasta qué grado. Los obstáculos, mientras tanto, son aquellas cosas para las cuales no estábamos preparados. Para Joe y para mí, nuestro obstáculo fue el cambio dramático en nuestras vidas cuando comenzamos a tratar de construir unidad en el matrimonio mientras lidiábamos con el estrés de cuidar a alguien con necesidades especiales. Innecesario decir, que es el mayor obstáculo que enfrentan muchos matrimonios.
Tal vez pensamos que nunca podría pasarnos a nosotros. Pero nos pasó, y ahora estamos entre aquellos quienes lidian con el estrés diario de cuidar a alguien con necesidades especiales, encontrándonos desilusionados y desanimados, y experimentando la muerte de un sueño que alguna vez tuvimos.
Hemos aprendido que un matrimonio sólido es esencial. Sin él, cuidar a alguien con necesidades especiales es mucho más difícil y retador. Combinar elevados niveles de frustración con emociones tumultuosas, preocupaciones médicas, problemas de comportamiento, consideraciones de la vivienda y familia y otros asuntos de relaciones, parece ser un trabajo sin fin.
jueves, 12 de abril de 2012
Consintiéndose a sí misma, Por: Laura Álvarez

Con dedicación especial para mi amada esposa Teresa Guerrero, el mayor y más bello regalo que Dios me ha dado.
El diario vivir de una mujer es, por lo general, un espacio en que las actividades cotidianas se convierten en abrumadoras tareas realizadas en favor de quienes la rodean. El día a día se desarrolla a menudo en torno al cuido de los niños/as, preparar y servir la comida, realizar los demás quehaceres de la casa y cumplir eficientemente nuestro trabajo fuera del hogar.
Esta dinámica se ha vuelto tan habitual, que en la mayoría de los casos, una mujer se olvide de ella misma y pierda de vista que además de ser madre, esposa, ama de casa y trabajadora, es ante todo mujer. La capacidad de servicio a los demás, que la mayoría de mujeres desarrolla como producto de su formación social, hace que una mujer llegue a poner en último lugar de su lista de prioridades el cuidarse a sí misma, en algunos casos, incluso ha perdido completamente la intensión de hacerlo ya que no se considera merecedora de un espacio propio.
Sabemos que es difícil saberse mujer atrapada en el “corre, corre” de lo cotidiano y que muchas veces ni siquiera hay tiempo de reflexionar acerca de esto.
A continuación una lista de algunos consejos útiles que pueden ayudar para este tipo de situación, si este es su caso.
Ø Hagamos un alto y reflexionemos ¿cómo es nuestra vida?, ¿nos agrada todo lo que hacemos?
Ø Organicemos nuestro tiempo, haciendo una lista de las cosas que realizamos día a día. Debemos considerar en la organización de nuestro tiempo, un espacio para nosotras.
Ø Dediquemos una parte del día para nosotras, para repasar nuestras virtudes, leer, escuchar música, etc. Debemos procurar cumplir este propósito.
Ø Decidamos tener espacios propios, las respuestas a las siguientes preguntas nos ayudarán a decidir que hacer en estos espacios: ¿qué nos gusta hacer?, ¿qué necesitamos para realizarlo?, ¿dónde y cuándo nos sentimos bien?
Ø Busquemos nuestro tesoro, ¡apasionándonos por algo!
Ø Reconozcamos nuestros sentimientos, brindándonos un espacio para convencernos de que “tenemos derecho a sentirnos así.”
Ø Hay que tener valor para arriesgarse a lograr los sueños y proponerse hacerlos realidad. Debemos fijarnos metas y perseverar en ellas.
Ø Hay que cultivar amistades. Debemos apartar un tiempo para compartir con amigos y amigas.
Ø Debemos hacer un esfuerzo por regalarnos algo que siempre hayamos deseado. No debemos negarnos cosas para nosotras mismas, cuando estas se encuentran dentro de nuestras posibilidades.
Ø Tengamos sueños, anhelos, pero no fijemos la esperanza y felicidad en ellos.
Ø Intentemos aprender algo que siempre hayamos anhelado.
Ø Si hemos dejado algún proyecto inconcluso, y aún es de interés, procuremos terminarlo.
Ø Si diferentes circunstancias de la vida nos han dejado huella, aprendamos que el pasado no siempre determina el futuro. No es posible cambiar lo qué pasó, pero sí se puede tener una actitud diferente ante circunstancias similares en el presente.
Ø Al final del día revisemos y evaluemos lo que hicimos en beneficio propio. Confiemos en nuestras capacidades para realizar las cosas.
Ø Hagamos el esfuerzo de dirigirnos a nosotras mismas con palabras positivas
Ø Procuremos conocernos a nosotras mismas. Hagamos una lista de nuestras cualidades.
Ø Digamos gracias a los elogios que nos hagan.
Ø Seamos dueñas de nuestras actitudes, pensamientos y sentimientos.
Ø Procuremos declararnos amor a nosotras mismas.




