Visión y Misión

Visión.
Ser líder en la orientación y fortalecimiento de las familias dentro y fuera de la iglesia en la República Dominicana.

Misión.
Orientar a los miembros de la familia en el concepto de la verdadera relación y responsabilidad familiar para tener un hogar saludable, a través de la palabra de Dios.

Versículo del día

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sábado, 22 de mayo de 2010

Doce reglas para criar hijos delincuentes

1. Empiece desde la infancia a dar al niño todo lo que quiere. De esta manera crecerá creyendo que el mundo está a sus pies.

2. Cuando empiece a decir malas palabras, ríase de él. Esto lo hará creer que es divertido. También lo animará a adquirir frases más “divertidas” que más tarde harán que usted pierda la cabeza.

3. Nunca le dé enseñanza espiritual alguna. Espere a que tenga 21 años entonces permita que “escoja por sí mismo”.

4. Evite el uso de la palabra “incorrecto”. Puede hacer que él desarrolle un complejo de culpabilidad. Esto lo condicionará a que más tarde crea, sea arrestado por robar un automóvil que la sociedad está en su contra y está siendo perseguido.

5. Recoja todo lo que deja tirado por allí: libros, zapatos y ropa. Haga todo por él, a fin de que obtenga experiencia en dejar toda la responsabilidad a otros.

6. Permita que lea cualquier material impreso en el que pueda poner las manos. Tenga cuidado de que los cubiertos y los vasos estén esterilizados, pero permita que se recree en la basura.

7. Discuta con frecuencia en presencia de sus hijos. De esta forma no se verán conmocionados cuando más tarde su hogar se desintegre.

8. Dé a su hijo todo el dinero que quiera para gastar. Nunca permita que gane su propio dinero. ¿Por qué debe ser tan difícil para él como lo fue para usted?

9, Satisfaga cada uno de sus antojos de comida, bebida y comodidad. Vea que cada deseo sensual sea gratificado. Negarle algo puede guiarlo a una frustración dañina.

10. Tome el lado del niño contra los vecinos, maestros y policías. Todos ellos tienen prejuicios contra su hijo.

11. Cuando su hijo se meta en verdaderos problemas, excúsese usted diciendo: “Nunca pude hacer nada con él”.

12. Prepárese para una vida de dolor. Cumple los requisitos para tenerla.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El vínculo irrompible, por: Hermano Pablo

La paternidad, como la maternidad, es un don divino. Al igual que el matrimonio, que es su fundamento natural, debe ejercerse con reverencia, respeto, dignidad y compromiso.

Barry Huntoon, médico de California, Estados Unidos, estaba hojeando un número de la revista Life cuando sus ojos se fijaron en una foto en la que había algunos vietnamitas. En el grupo estaba una adolescente de trece años de edad que le sonreía desde la foto. Al ver el rostro, Barry se sintió conmovido.
La niña de la foto era casi idéntica a una muchacha vietnamita que había sido su novia cuando estuvo en Vietnam. Era en la época de la guerra en que él y otros millares de jóvenes norteamericanos prestaron servicio en el ejército de su país, y él sirvió en Vietnam como médico.
Se restableció entonces el vínculo invisible, el vínculo irrompible, el vínculo que enlaza con más fuerza que un imán. Si esa adolescente de la foto era su hija, él tenía que encontrarla.
Barry viajó a Vietnam, y tras dos años de búsqueda, de desvelos y de trámites, se reunió con su hija. Fue un increíble triunfo. Fue el triunfo de la paternidad responsable.
He aquí una bella y emocionante historia. Este hombre, cuando fue médico en Vietnam, se enamoró de una vietnamita con la que tuvo una niña. Tuvo que salir de Vietnam antes que la niña naciera, y no pudo sacar a su novia. Nunca supo de la niña. Su primera noción de que era padre fue al ver esa foto en la revista. Lo demás fue cuestión de viajes, de indagaciones, de trámites y de tiempo. Verdadera paternidad responsable.
La paternidad, que para algunos no es más que un simple instinto biológico, es muy fuerte en otros. Para algunos, engendrar un hijo es algo intrascendente. No obedece más que al instinto animal. Con la misma dejadez con que seducen a una muchacha, abandonan también al ser engendrado. Pero hay otros para quienes el ser padre tiene dimensiones cósmicas, eternas, divinas.
La paternidad, como la maternidad, es un don divino. Al igual que el matrimonio, que es su fundamento natural, debe ejercerse con reverencia, respeto, dignidad y compromiso. El padre que no reconoce esa responsabilidad produce hijos frustrados y resentidos. Los hijos que son fruto de un padre y de una madre responsable serán hijos felices, juiciosos y estables. Cuando el ser humano vuelve a las leyes divinas y hace de Cristo su Señor y Dios, recobra el sentido verdadero de la paternidad. Volvamos a las leyes de Dios y hagamos de Cristo nuestro Señor y Rey.

lunes, 10 de mayo de 2010

Los niños nos enseñan, en lo cotidiano, Por: Luz Jaraquemada

Mi hija hace unos instantes ha estado llorando con mucho dolor y tristeza por su papá que no esta junto a nosotros. No por separación sino por motivos de edificación se encuentra en un retiro de pastores.

“Entonces les dijo: les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán al reino de los cielos.” Mateo 18:3

Lo que a mi me parece extraño es su profundo pesar por no estar con él, ni sentirlo, no es que desmerezca su papel ni aporte, sino que su conducta se asemeja al mío cuando me encuentro desprovista del amor y cobertura divina.
Ella a ratos lamentaba no poder estar cerca de él, pasó un poco de tiempo y luego no paró de llorar por unos buenos instantes oraba a Dios pidiéndole que cuide a su padre y le libre de todo mal donde esté. No ha dejado de enseñarme esta experiencia recién vivida por varios aspectos:
Nuestro Señor Jesucristo fue categórico en decirnos que debemos ser como niños y nos devela esta situación de varios matices, por un lado esta la patente necesidad que tenemos de cobertura espiritual de nuestro Padre celestial, que sin más que decir la rechazamos continuamente por nuestra naturaleza pecadora.
Por otro lado no busco su propio bien sino del otro. Cuanta falta nos hace a nosotros esta experiencia espiritual de buscar el bien del otro no el nuestro. Así lo dijo Jesús, amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Lo primero que hizo fue pedirle a su padre celestial que ayudará a su papito terrenal. Busco la ayuda celestial no terrenal y cuando estamos en dificultades tendemos a ir en pos de los terrenales, no de nuestro Padre celestial. Parecen tan simples las actitudes de los niños pero son tan complejas llenas de elocuencia en lo que creen, sin necesidad de otro para hacer el bien. Los niños siempre nos muestran como practicar la fe, de lo más fácil y directo. Cada latir de ellos lleno de honestidad, se reconocen necesitados de otros sin problemas en reconocerlo. Y NOSOTROS LLENOS DE TRANCAS PARA PODER DECIR AYÚDAME PADRE CELESTIAL NECESITO DE TI.

sábado, 24 de abril de 2010

Frutos y Semillas

Una mujer soñó que entraba en una tienda recién inaugurada en la plaza del mercado.
Para su sorpresa, descubrió que Dios estaba detrás del mostrador. -¿Qué vendes aquí?- le preguntó la mujer.
-Todo lo que tu corazón desee. Respondió Dios. Sin atreverse casi a creer lo que estaba oyendo, la mujer se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear:
-Deseo que haya paz, amor, felicidad, sabiduría y la ausencia de todo temor-dijo- y luego tras un instante de vacilación, añadió: - No solo para mí, sino para todo el mundo.
-Dios se sonrió y dijo: -Creo que no me has comprendido. Aquí no vendemos frutos, únicamente semillas. Muchos de nosotros, tenemos mentalidad de supermercado: estamos acostumbrados a tener toda la mercadería al alcance de la mano, y lo más elaborada posible, donde tomamos lo que queremos y lo que no nos gusta lo desechamos. Ciertamente si así fuera todo en la vida, nada malo ocurriría.
Pero precisamente son las cosas negativas las que nos hacen madurar, crecer, confiar y creer.
En la vida no es el hecho de que no existan los problemas lo que la haga más hermosa, sino es el hecho de que en medio de ellos, aprendamos a amar a otros como a nosotros mismos.
En nuestras oraciones pedimos por cosas generalmente ya logradas.
A veces esperamos que de un momento a otro Dios haga milagros.
Pues he ahí la esencia de la vida, pidamos a Dios que nos de semillas de amor, entendimiento, valor, fe, fuerza, paz interior... y así poder lograr los frutos por nosotros mismos.

Que nuestro Señor derrame sus bendiciones sobre nosotros.

sábado, 17 de abril de 2010

Bienaventuranzas de los matrimonios cristianos







1 Pedro 3:1-7

Bienaventurados son el esposo y la esposa que continúan afectuosos, considerados y amantes después que las campanas nupciales han dejado de sonar.

Bienaventurados son el esposo y la esposa que son tan condescendientes y corteses el uno con el otro como son con sus amigos.

Bienaventurados son los matrimonios que tienen buen sentido de humor, porque este atributo será un medio disponible para absorber el impacto de los embates de la vida.

Bienaventurados son los matrimonios que se abstienen del uso de bebidas alcohólicas.

Bienaventurados son los que aman a su cónyuge más que a ninguna otra persona en el mundo y que alegremente cumplen su promesa matrimonial de fidelidad y de ayuda mutua por ambas partes.

Bienaventurados son los que llegan a ser padres, porque los hijos son la herencia del Señor.

Bienaventurados son aquellos que dan gracias a Dios por el alimento antes de participar de él y que separan algún tiempo cada día para la lectura de la Biblia y la oración.

Bienaventurados son aquellos cónyuges que nunca se hablan uno al otro en voz alta y que hacen de su hogar un sitio donde nunca se oye una palabra desalentadora.

Bienaventurados son el esposo y la esposa que fielmente asisten a los cultos de adoración de la iglesia y que trabajan juntos en la congregación para el crecimiento del Reino de Cristo.

Bienaventurada es la pareja que tiene una comprensión completa de los asuntos financieros y que delinea un plan de sociedad con el dinero que recibe.

domingo, 21 de marzo de 2010

El cimiento de tu matrimonio

“Tienes que reforzar los cimientos, o se te va a caer la casa”, le aconsejaron los amigos. “No se puede agregar un segundo piso a la casa si no se refuerza el cimiento”, le advirtió un experto. “Hay que ponerle otros cimientos, porque los que tiene no van a aguantar”, le dijeron los técnicos de la ciudad.
Pero Clancy Fegan, de Gales, Inglaterra, siguió adelante con su proyecto de agregarle un piso más a su casa. Puso en el nuevo piso, sala, dormitorio y baño. Cuando él y su esposa y su hija de dos años fueron a comprar los últimos artículos de uso doméstico, un formidable estruendo les dio aviso del terrible suceso. Se había derrumbado la casa.
A Clancy Fegan todos le aconsejaron bien. Su casita de un piso tenía el cimiento apropiado. Pero agregarle un piso más era peligroso. En efecto, el fundamento no resistió.
¿Sobre qué cimientos estamos edificando? ¿Qué base le hemos puesto a esa construcción que es nuestro matrimonio?
Muchos afirman: “Yo edifico mi matrimonio sobre mi fuerza de voluntad, mis talentos, mi capacidad intelectual.” Otros sostienen: “Yo estoy edificando mi matrimonio, sobre mi propia base moral.” Otros aseguran: “Yo edifico conforme a mi religión.”
Todas son bases buenas, pero no son suficientes para sostener indefinidamente los grandes pesos del matrimonio. La moral puede desvanecerse, la fuerza de voluntad quebrarse, y la religión resultar hueca y falible cuando uno más la necesita.
Digámoslo de una vez: No hay otro cimiento seguro sobre el cual construir el gran edificio del matrimonio que Jesucristo y su Palabra eterna. Cristo es el cimiento que durante dos mil años ha probado ser lo bastante fuerte, firme y estable para construir sobre Él cualquier relación. Dios mismo dice: “¡Yo pongo en Sión una piedra probada!, piedra angular y preciosa para un cimiento firme; el que confíe no andará desorientado.” (Isaías 28:16). Esa piedra es Cristo.
“Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican.” (Salmos 127:1)

domingo, 14 de marzo de 2010

Necesidades del hombre y la mujer en la relación de pareja, Por: Dra. Eva Nieves

Eva Nieves es Médica, psicóloga, terapeuta sexual y marital. Gracias Eva por tu invalorable colaboración.
El hombre y la mujer fueron creados para vivir en complementariedad reciproca, ambos deben estar en la disposición de amar al otro como quiere que le amen, si ambos deciden cubrir las necesidades de satisfacción pueden conseguir una relación equilibrada.
El hombre: necesita sentir que es el rey de su casa, que el tiene la ultima palabra y que su mujer se siente confiada en las decisiones y cumplimiento de sus responsabilidades.
-Necesita sentir que su esposa esta interesada en él y que está satisfecha con la intimidad que él le proporciona.
-El punto de referencia para una buena relación es la que tuviste con tu mamá.
-El hecho de estar excitado implica que desea tener intimidad y al sentirse correspondido le proporciona bienestar.
-A la mujer le gusta que el hombre le hable mientras le hace el amor.
-Disfruta el beso mirándole fijamente a los ojos.
-Localiza el punto G. Lleva ese nombre en honor al Dr. Graffenberg. Esta ubicado entre la uretra y la vejiga, a unos 3 o 4 cm. Por encima de la cobertura de la vagina sobre la pared del frente, al final hay una protuberancia, que al tacto en un poco más áspero que la piel que lo rodea. La posición más cómoda para encontrarlo, es la mujer en posición superior, o boca abajo, siendo penetrada desde atrás.
El hecho de que el hombre quiera tener más frecuentemente sexo que la mujer, tiene una implicación más que cultural, hormonal, la testosterona es la responsable del deseo sexual en el hombre y la mujer, solo que el posee diez veces más que ella. Esa sustancia se produce en las glándulas suprarrenales en la mujer y en los hombres además de las suprarrenales también en los testículos.
-Para la mayoría de las mujeres la higiene es fundamental para realizar el acto sexual.
-La delicadeza y suavidad rítmica con que realiza los toques es muy agradable para ella.
-Si has ofendido en algún momento ese día antes de entrar en la intimidad debes pedir perdón, así tu pareja no se va sentir utilizada y tendrá más disposición y motivación para el acto.
-La mujer necesita ser acariciada en todo el cuerpo sin echar mano a sus genitales como un hambriento ante un pedazo de pan.
-Tu pareja necesita ser guiado en el toque para realizar la maniobra que más te excita.
-El punto de partida para una buena relación con tu esposo, es la que tuviste con tu papá.
-Piensa que el hombre le gusta que le toquen todo el cuerpo sin dejar pasar por alto la cópula
-Para el hombre un encuentro sexual no es un tablero marcador ni un concurso, sino que en el momento que se siente excitado quiere que lo complazca aunque la noche anterior haya tenido sexo.
-Los hombres satisfechos sexualmente piensan menos en el sexo que los que sienten su deseo frustrado.
-Por amor a tu esposo debes cultivar un mayor interés por la relación sexual.
-Aprecia y respeta a tu esposo con una actitud positiva.

Cosas que pueden enriquecer la intimidad.
1– Incluye en el presupuesto y gastos cierta cantidad de dinero por mes para invertirlo en tu vida sexual.
2– Ponte de vez en cuando una ropa sexy durante todo el día.
3– Planea una sorpresa sexual al menos una vez al mes que a tu esposo lo deje aturdido y a la vez excite sexualmente.
4– Inicia tu la relación sexual aunque sea una vez por semana.
5– Descubre parte de tu cuerpo notifícalo a tu esposo y ver que reacción le produce.
6– Date un baño de burbuja y consiéntete en otros deleites después de un día agotador.
7– Inventa fantasías sexuales romántica.
8– Planea una escapadita romántica con tu pareja.
9– Resuelvan sus diferencias de forma asertiva
10– No te pongas ropa interior cuando vayas a alguna reunión social y díselo a tu esposo cuando salen de la casa.