Visión y Misión

Visión.
Ser líder en la orientación y fortalecimiento de las familias dentro y fuera de la iglesia en la República Dominicana.

Misión.
Orientar a los miembros de la familia en el concepto de la verdadera relación y responsabilidad familiar para tener un hogar saludable, a través de la palabra de Dios.

Versículo del día

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martes, 10 de marzo de 2009

Múltiples ventajas del 'sexo por la mañana'

Hay distintas maneras de despertar. Una de las más placenteras es con un rico desayuno en la cama, la otra es que lo desayunen a uno por la mañana.
De acuerdo a una investigación de la Universidad de la Reina en Belfast, una sesión de sexo de buenos días al menos tres veces por semana disminuye el riesgo de infartos y una sesión regular mejora la circulación, y disminuye la tensión arterial.
Y hablando de tensión, siempre en la mañana los hombres amanecen con mayor disposición a un encuentro. Por qué no aprovechar esa erección mañanera, no hay que desperdiciarla inútilmente
El sexo al despertar no sólo es placentero, también ayuda en el alivio de artritis y migraña. Se pueden quemar calorías, disminuye el riesgo de desarrollar la diabetes. Es mejor que salir a correr; es más barato, hay menos riesgo de lesiones, no necesitas ropa deportiva, exponerte a la lluvia, al frío o al calor extremo.
Arranca bien el día, sal de mejor humor al trabajo, llénate de energía. Sacrifica unos 15 minutos de sueño por placer y verás cómo te cambia la vida.
Sólo un consejo, si no te da tiempo de enjuagar tu boca, ten a la mano una pastilla o un chicle para refrescar el aliento. Dicho esto, no hay impedimento para empezar el día con una explosión de placer al darse los buenos días.

domingo, 8 de marzo de 2009

Mujer: ¿Quién eres?, Por Ma. del Rosario G. Prieto Eibl

La mujer es un misterio insondable: interioridad rica y oculta, complicada y maravillosa. Un misterio de grandeza por su capacidad de don, entrega, anhelo de perfección, aprecio y conservación de la vida.
Tu dignidad
A diferencia de los animales, el ser humano posee por esencia una naturaleza racional. La actividad que el ser humano realiza es una manifestación de las facultades que posee por su alma espiritual.
Digno es lo que tiene valor en sí mismo y por sí mismo. La persona por el simple hecho de ser persona es un ente amable, es decir, a una persona se le respeta, se le aprecia, se le ama, en cuanto es persona; solo por ser persona. Así, tu mujer, por ser persona posees una dignidad única que ha de ser respetada siempre.
El fundamento de la dignidad humana es el sujeto permanente, más para los cristianos, la última raíz de la dignidad humana reside en su carácter de imagen de Dios, llamado por El a participar de su gloria: “La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios”. (Gaudium et Spes, n. 19)
Hay igualdad absoluta en la dignidad del hombre y de la mujer, pues la dignidad radica en la persona en cuanto es persona.
¿Cómo eres mujer?
La mujer tiene la misma dignidad del hombre, más tiene características específicas que hacen de la mujer, mujer. González, L. en su libro “Formación de Valores” menciona desde características generales, físicas, sensitivas, cognoscitivas, hasta volitivas, religiosas y morales de la mujer.
Citemos algunos de estas:
En lo general afirma que la mujer es bondadosa, perseverante, con deseos de ser sostenida y acompañada, con deseos de seguridad y de evitar riesgos, su máximo es amar y sentirse amada.
En lo físico, que la mujer está hecha para conservar la vida, recogerla, hacerla germinar, florecerla, perfeccionarla, posees instinto maternal y cuidado directo de los hijos, mayor sensibilidad a estímulos afectivos, voz de timbre agudo, complexión fina
En el ámbito sensitivo, menciona que la mujer es afectuosa con deseo de ser cortejada, capta lo particular, los detalles, lo pequeño, lo próximo.
En el ámbito cognoscitivo, sostiene que en la mujer predomina la captación por los sentidos, la intuición, tiende a lo subjetivo y personal, fija su atención en lo concreto, su pensamiento es profundo, vive de experiencias.
En el ámbito de la voluntad, comenta que la mujer es movida por la compasión y la misericordia, se le convence llegándole al corazón, vive por algo, se enfrenta con gran resistencia al sufrimiento.
En el ámbito religioso, la mujer trata de sentir más a Dios, ora con el corazón, es piadosa.
En el aspecto moral, es suave, tierna, apegada a sus principios, atenta, dócil, compasiva.
Estos son solo algunos ejemplos de ciertas características que, según el autor antes mencionado, predomina en la mujer por ser mujer, habrá que cultivarlas y hacerlas florecer ya que se encuentran en lo más íntimo de la belleza de aquella criatura capaz de dar la vida.
¿Cuál es tu misión?
De acuerdo a las características específicas de tu sexo (por naturaleza), tienes actividades propias de mujer.
Mujer, no puedes quedar descartada de ninguna actividad humana, en ninguno de sus aspectos, ya que por tu propia manera de ser –mujer-, le das aquel sentido vivo, maternal, acogedor y realizador que necesitan las obras de la tierra.
Si quieres cumplir tu misión debes ser “misterio” para el hombre; debes ser una mujer en todo el sentido de la palabra, una mujer de las que por lástima hoy hay pocas: una mujer de carácter, íntegra, cuyos principios de vida sean firmes y justos, cuya voluntad no se arredre ante las dificultades.
Una mujer de carácter HOY, en un tiempo en que sobran las mujeres de alma quebrada, que no sienten interés por ningún problema espiritual, cuya única preocupación parece ser qué traje usarán y cómo se peinarán.
Una mujer de carácter es aquella que tiene principios nobles y permanece firme en ellos, aun cuando esta perseverancia fiel le exija sacrificios; a pesar de millares y millares de ejemplos adversos y malos. Y esto se logra con una voluntad que hay que educar teniendo como fuerza un gran ideal.
Michel Quoist nos hace reflexionar cuando nos dice al hablar sobre la mujer, que lo que ella es para el hombre en la construcción del hogar, lo ha de ser para la sociedad en la construcción del mundo. Eres tu la que forma hombres, eres, quien debe recordar al mundo que sería monstruoso si desdeñara el alma humana; tu amor deberá estar presto a todos los sacrificios con tal de redimir y salvar a quien se pierde, debe ser testimonio del poder del amor redentor.
Mujer, has de hacer que el hombre se “CASE” con tus ideas, con tu dulzura, con tu gracia... para dar vida a las organizaciones, a las leyes, a los reglamentos y educar un mundo en el que los hombres puedan desarrollarse y alcanzar la más plena felicidad.
¿Qué quieres ser? ¿Casarte? ¿Ser madre? ¿Será otra tu vocación?
Al realizar la misión de mujer en el matrimonio, la primera responsabilidad es alegrar al hombre que en ti haya puesto su fe. Tú serás su alegría, su paz, su reposo.
Has de tener en cuenta que llevas en tu ser el don maravilloso de dar la vida, has de llevar y engendrar “lo humano”; no olvides nunca que es dándose a los otros en la vida diaria como descubrirás la vocación profunda de tu vida, tu ves al hombre con el corazón, transforma el suyo.Y ante todo mujer, sé siempre mujer y valora serlo, porque ser mujer es la maravilla más grande, es ser el alma de la humanidad, en tus manos está el recordarle al mundo entero que existe el amor y que es por lo único que vale la pena vivir y morir.

miércoles, 4 de marzo de 2009

El Matrimonio

El primer vínculo familiar que debemos fortalecer es horizontal: el del matrimonio. De él depende toda la familia. Debemos, pues, acercarnos a nuestro cónyuge, manifestándole amor y comprensión. El esposo debe amar y cuidar a su esposa, y la esposa debe aceptar al esposo como cabeza del hogar. «En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo» (Efesios 5:33). La armonía conyugal viene cuando determinamos hacer a un lado el egoísmo. Es algo que obtenemos con esfuerzo. Pero a veces, aunque nos hemos esforzado por tener un buen matrimonio, algo pasa. Perdemos el primer amor que sentimos cuando nos casamos. ¿Qué podrá inyectar nueva vida en las venas de un matrimonio raquítico? ¿Qué puede una pareja introducirle a su matrimonio que le devuelva el calor que una vez tuvo?
Para empezar, deben traer a la memoria aquel día mágico en que como novios se pronun-ciaron esas palabras sagradas de unión eterna. Allí no hubo hipocresía. No hubo falsedad. Se dijeron que se amarían para siempre porque se querían de todo corazón. En ese momento encantador el tiempo se detuvo y dos corazones se convirtieron en uno. ¿Cómo se les iba a ocurrir que podría venir el día en que ese amor se enfriaría?Pero algo pasó. La ilusión se deshizo, y se apagó la chispa. ¿Qué hacer?
Juntos deben decidir que, pase lo que pase, su matrimonio no va a destruirse. El amor es el producto de una determinación, no de un sentimiento, y cuando los dos determinan que la separación no es, ni nunca será, una opción, esa determinación le dará a su matrimonio nueva esperanza. Uno de los peores males que padecemos en la actualidad es la idea de que el amor es algo que se siente nada más. A eso se debe que haya tantas separaciones y tantos divorcios. Cuando los casados dejan de «sentir» el amor de novios, suele suceder una de dos cosas: o se convencen de que ya se acabó su relación conyugal, o se valen de ese vacío emocional para justificar una relación extramatrimonial en la que sí vuelven a sentir ese amor excitante de antes. ¿Y qué es exactamente lo que sienten? La pasión sensual, que en demasiados casos no tiene relación alguna con el amor genuino.
¿Qué es, entonces, el verdadero amor? Es algo que se practica, como el deporte. Es algo que se ensaya, como la guitarra. Es algo que se mantiene, como el estado físico. Y es algo que se cultiva, como un jardín. ¿Por qué? Porque vale la pena. «Si … me falta el amor —afirma San Pablo—no soy nada.» En cambio, si tengo amor, tengo algo que se reproduce, pues «el amor jamás se extingue» (1 Corintios 13:2,8).
La pareja debe invertir tiempo en su matrimonio y no dejarlo al azar. ¡Pero que sea tiempo bien invertido! Eso incluye gozarse juntos, disfrutar de sanas diversiones juntos, pasar noches juntos con el televisor apagado, y compartir confidencias juntos.
Finalmente, deben perseguir las mismas metas espirituales: leer la Biblia juntos, orar juntos, ir a la iglesia juntos y buscar a Dios juntos. De lo contrario, estarán divididos. «Y si una familia está dividida contra sí misma —asegura Jesucristo—, esa familia no puede mantenerse en pie» (Marcos 3:25). Pero si, como familia espiritual, buscan «primeramente el reino de Dios y su justicia» (Mateo 6:33), Dios se encargará de bendecir su unión tanto en lo material como en lo espiritual.
Para los que se encuentran al borde del fracaso conyugal, es importante que comprendan que nunca es demasiado tarde para empuñar las riendas de su matrimonio a fin de salvarlo. Si le piden a Dios que los ayude, Él lo hará. Después de todo, Dios es el que diseñó el matrimonio, y siempre está dispuesto a repararlo. Pero es imprescindible que lo pongan en sus manos y le permitan hacerlo. Porque si no están dispuestos a cooperar con Él, poniendo de su parte para restablecer la armonía en su matrimonio, es probable que tengan que afrontar las siguientes consecuencias naturales.

viernes, 20 de febrero de 2009

La esposa sabia edifica su casa, Por: Dr. James Dobson

No sólo es una mujer generosa, sino que es una mujer sabia también. La Biblia habla claramente acerca de la esposa sabia. Ella es quien tiene en su poder el ser un factor de unidad familiar. Ella es la que aporta un sabor especial a la vida de su esposo. La esposa sabia es también aquella madre que con prudencia edifica su casa en el amor de Dios.Las madres pueden ayudar a unir las dos generaciones, o también pueden separarlas. Este concepto fue expresado hermosamente en un libro titulado: Fathers and Sons "Padres e hijos", escrito por Lewis Yablonsky. El autor hizo la observación de que las madres son las principales intérpretes de la personalidad de los padres, su carácter y su integridad ante los hijos. En otras palabras, la forma en que los hijos varones ven a su padre es en gran parte un producto de las cosas que su madre les ha dicho y la forma en que ella se siente con respecto a su esposo. En el caso de Yablonsky, su madre destruyó el respeto que él habría podido tener por su padre. Esto es lo que escribe:
“Recuerdo como si fuera ahora estar sentado a la mesa cenando con mis padres y mis dos hermanos, y encogiéndome ante los ataques de mi madre a mi padre. "Mírenlo", solía decir: "tiene caídas la cabeza y los hombros. Es un fracasado. No tiene el valor necesario para conseguirse un trabajo mejor o para ganar más dinero. Es un hombre derrotado". Él se quedaba con los ojos fijos en su plato, y nunca le respondía. Ella jamás elogiaba sus virtudes, ni su perseverancia, ni el hecho de que trabajara tan duro; en cambio, se centraba constantemente en lo negativo, y así creó ante sus tres hijos varones la imagen de un hombre incapaz de luchar, aplastado por un mundo sobre el cual él no tenía control.
El hecho de que él no contestara nada ante sus críticas constantes tuvo el efecto de confirmar la validez de éstas ante sus hijos. Tengo que añadir que la forma en que mi madre trataba y describía a mi padre no me presentaba la imagen de que el matrimonio fuera un estado feliz, o de que las mujeres fueran personas que apoyaran mucho a los demás. No me sentía especialmente entusiasmado con la idea de asumir yo el papel de esposo y padre, por lo que había observado en mi abatido padre. Mis investigaciones en general confirman con toda claridad el hecho de que la madre es un filtro básico y tiene una enorme importancia en las relaciones entre el padre y sus hijos varones.”Aunque Yablonsky no lo dijo, también es cierto que un padre le puede causar un gran daño a la relación entre su esposa y sus hijos. Yo descubrí muy pronto que cuando estaba molesto con Shirley por alguna razón, mi hijo y mi hija captaban de inmediato esa actitud. Su sentimiento parecía ser: "Si papá puede discutir con mamá, entonces nosotros también podemos hacerlo". Así pude ver con claridad lo importante que era que yo expresara mi amor y admiración por Shirley. No obstante, nunca pude realizar ese trabajo de fomentar respeto por mi esposa, tan bien como ella lo hizo por mí. Me hizo rey de mi propio hogar. Si mis dos hijos se hubieran creído la mitad de lo que ella les decía acerca de mí, yo habría sido un hombre afortunado. La estrecha relación de la que disfruto hoy con Danae y Ryan se debe en gran parte al gran amor que me tiene Shirley y a la forma en que ella me "interpretó" para nuestros hijos. Siempre le estaré agradecido de que lo haya hecho.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Evite problemas con tarjetas de crédito, Por: Dr. Andrés Panasiuk

Hablando de tarjetas de crédito. ¿Sabe usted cómo se conjuga el verbo “tarjetear”? Se conjuga: “Yo debo, tú debes, él debe…”

Antes de “tarjetear”, tome en cuenta estos principios económicos para no tener jamás problemas con el uso de su crédito:

1.- Nunca compre algo con la tarjeta de crédito que no esté presupuestado.

2.- Comprométase delante de Dios a pagar cada mes 100% del saldo.

3.- Comprométase a no usar más su tarjeta de crédito.


Si usted cumple en su vida financiera estos tres simples principios económicos, nunca tendrá problemas con ese tipo de deudas y ¡desde ahora podrá comenzar a conjugar el verbo “tarjetear” de una manera totalmente diferente!

martes, 10 de febrero de 2009

El Abuso verbal, por:Kerby Anderson

Casi todos han oído de alguien, o conocen a alguien, que ha sido abusado verbalmente. Tal vez usted esté involucrado en una relación verbalmente abusiva. También es posible que nadie conozca su situación siquiera. El abuso verbal es como una golpiza que no deja evidencias, como las magulladuras de las golpizas físicas. Usted (o su amigo) puede estar sufriendo en silencio y en aislamiento.
En este artículo quiero abordar este tema muy importante en un esfuerzo por entender este fenómeno y brindar respuestas. Como toda área de la acción humana, comienza en la mente y el corazón. Proverbios 23:7 dice: “Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.” Lo que una persona piensa en su mente y en su corazón se verá reflejado en sus palabras y en sus acciones. El abuso verbal y el abuso físico son el resultado de una forma de ver el mundo que claramente no es bíblica.
El abuso verbal suele ser más difícil de ver, ya que raramente hay cicatrices visibles, a menos que haya habido abuso físico. Pero a menudo es menos visible simplemente porque el abuso tal vez siempre ocurra en privado. La víctima del abuso verbal vive en un mundo cada más confuso. En público, la víctima está con una persona. Cuando está en privado, el abusador puede convertirse en una persona completamente diferente.
Frecuentemente, aunque no siempre, el perpetrador del abuso verbal es un varón y la víctima es una mujer. Hay muchos ejemplos de mujeres que son bastante abusivas verbalmente. Pero, para simplificar los pronombres en este artículo, voy a identificar al abusador como masculino y a la víctima como femenina.
Uno de los primeros libros en describir el abuso verbal en los adultos fue el de Patricia Evans, The Verbally Abusive Relationship (La relación verbalmente abusiva). Ella entrevistó a cuarenta mujeres abusadas verbalmente de entre 21 y 66 años. La mayoría de las mujeres había salido de una relación verbalmente abusiva. Usaremos algunas de las características y categorías del abuso verbal que estas mujeres describen en este libro.
Otro libro importante para entender el abuso verbal, es uno que describe el fenómeno de “volverse loco” (crazymaking). George Bach y Ronald Deutsch escribieron “Stop! You’re Driving Me Crazy (¡Alto! Me estás volviendo loco). Ellos describen cómo es la experiencia de volverse loco. Esto incluye “sentirse temporalmente desequilibrado,” “sentirse perdido y sin saber adónde ir,” y “ser tomado desprevenido.”
La víctima suele ser el blanco de arranques de ira, el sarcasmo, o una fría indiferencia. La reacción del abusador ante estas acciones a menudo está recubierta de una actitud de “¿Qué te pasa a ti?” Se la acusa de “hacer de todo una montaña.” Con el tiempo, ella pierde su equilibrio y seguridad y comienza a preguntarse si es ella la que está loca.
La clave de la sanidad está en reconocer el abuso verbal por lo que es, y comenzar a tomar pasos deliberados para detenerlo y traer sanidad. Dado que el abusador suele usar la negación, la responsabilidad por reconocer el abuso verbal suele estar en la pareja.

Las características del abuso verbal:
Ahora quisiera centrarme en algunas de las características del abuso verbal según aparecen en The Verbally Abusive Relationship.
1. El abuso verbal es dañino y suele atacar la naturaleza y las capacidades de la pareja. Con el tiempo, la pareja puede comenzar a creer que hay algo de malo con ella o con sus capacidades. Puede llegar a sentir que ella es el problema, y no su pareja.
2. El abuso verbal puede ser abierto (mediante insultos y arranques de ira) o encubierto (a través de comentarios sutiles, con un efecto similar a un lavado de cerebro). El abuso verbal abierto suele incluir reproches y acusaciones, y confunde a la pareja. El abuso verbal encubierto, que es la agresión oculta, confunde aún más a la pareja. Su objetivo es controlarla sin que se dé cuenta.
3. El abuso verbal es manipulador y controlador. Alguien puede hacer comentarios despectivos de una forma sumamente sincera e interesada. Pero el objetivo es controlar y manipular.
4. El abuso verbal es insidioso. La autoestima de la pareja va disminuyendo gradualmente, sin que se dé cuenta. Ella podría tratar de cambiar su comportamiento conscientemente o inconscientemente para no perturbar al abusador.
5. El abuso verbal es imprevisible. De hecho, la imprevisibilidad es una de las características más significativas del abuso verbal. La pareja queda atontada, atónita y desestabilizada por el sarcasmo, la frase hiriente, el desprecio o el comentario injurioso de su pareja.
6. El abuso verbal no es un tema secundario. Es el tema principal en la relación. Cuando una pareja está teniendo una discusión sobre un tema real, el tema puede ser resuelto. En una relación verbalmente abusiva, no hay ningún conflicto específico. El tema es el abuso, y este tema no se resuelve. No tiene un cierre.
7. El abuso verbal expresa un doble mensaje. Hay una incongruencia entre la forma en que habla el abusador y sus verdaderos sentimientos. Por ejemplo, puede sonar muy sincero y honesto mientras está diciendo a su pareja lo que ella tiene de malo.
8. El abuso verbal suele escalar, aumentando en intensidad, frecuencia y variedad. El abuso verbal puede comenzar con frases despectivas disfrazadas como chistes. Luego pueden aparecer otras formas. A veces, el abuso verbal puede escalar hacia el abuso físico, comenzando con empellones “accidentales,” empujones y choques.
Estas son algunas de las características del abuso verbal. A continuación, consideraremos algunas de las categorías de abuso verbal.

Las categorías de abuso verbal
La primera categoría de abuso verbal es retener. Un matrimonio requiere intimidad, y la intimidad requiere empatía. Si una pareja retiene información y sentimientos, entonces el vínculo matrimonial se debilita. El abusador que se rehusa a escuchar a su pareja le niega la experiencia y la deja aislada.
La segunda es rebatir. Esta es la respuesta dominante del abusador verbal que ve en su pareja un adversario. Está constantemente rebatiendo y corrigiendo todo lo que dice y hace. Por adentro, hasta puede estar pensando: “¡Cómo se atreve a tener otro punto de vista!”
El rebatir es muy destructivo para una relación, porque impide que la pareja sepa lo que piensa su compañero acerca de cualquier cosa. A veces el abusador verbal puede cortar la discusión en la mitad de una oración antes que ella pueda terminar su idea. En muchas formas, ni siquiera le permite tener sus propias ideas.
Una tercera categoría de abuso verbal es rebajar. Esto es como tomar un artículo de cien dólares y reducir su precio a un centavo. Rebajar la realidad y la experiencia de la pareja y es sumamente destructivo. Puede ser una forma sumamente insidiosa de abuso verbal, porque niega y distorsiona la percepción real de la pareja del abuso.
A veces el abuso verbal esta disfrazado como chistes. Si bien sus comentarios pueden pasar por humor, hieren a su pareja profundamente. Las pullas verbales pueden ser hechas estúpidamente o con gran habilidad, pero todas tienen el mismo efecto de humillar a la pareja desequilibrándola.
Una quinta forma de abuso verbal es bloquear y desviar. El abusador verbal rehusa la comunicación, dictamina lo que puede ser discutido o retiene información. Puede impedir toda posibilidad de resolver conflictos mediante el bloqueo y el desvío.
Acusar y culpar es otra forma. Un abusador verbal acusará a su pareja de hacer algo malo o alguna violación del acuerdo básico de la relación. Esto tiene el efecto de desviar la conversación y poner a la otra pareja a la defensiva.
Otra forma de abuso verbal es juzgar y criticar. El abusador verbal puede juzgar a su pareja y luego expresar su juicio en una forma crítica. Si ella objeta, puede decirle que simplemente está señalando algo para ayudar, pero en realidad está expresando su falta de aceptación de ella.
Estas son sólo algunas pocas categorías de abuso verbal. A continuación, veamos varias otras formas de abuso verbal.

Otras formas de abuso verbal
Trivializar puede ser también una forma de abuso verbal. Es un intento por tomar algo que se ha dicho o hecho y convertirlo en insignificante. Cuando se hace esto en forma franca y sincera, puede ser difícil de detectar. A menudo, la pareja queda confundida y cree que no ha explicado eficazmente a su compañero la importancia de algunas cosas para ella.
Socavar es también abuso verbal. El abusador no sólo retiene el apoyo emocional sino también erosiona la confianza y la determinación. El abusador a menudo aplastará una idea o sugerencia con un único comentario.
Amenazar es una forma clásica de abuso verbal. Manipula a su pareja haciendo que surjan en ella sus mayores temores. Esto puede incluir la amenaza de irse o divorciarse. En algunos casos, la amenaza puede ser escalar el abuso.
Insultar puede ser también abuso verbal. Llamar a alguien continuamente “estúpida” porque no es tan inteligente como uno o llamarla “torpe” porque no tiene tanta coordinación puede tener un efecto devastador sobre la autoestima de la pareja.
El abuso verbal puede involucrar el olvido también. Esto puede involucrar tanto la manipulación abierta como encubierta. Todos se olvidan de algo de vez en cuando, pero el abusador verbal lo hace en forma consistente. Cuando la pareja se ha serenado, después de recibir los gritos del abusador, y confronta a su compañero, encuentra que él ha “olvidado” el incidente. Algunos abusadores se olvidan de promesas que han hecho que son de gran importancia para sus parejas.
Ordenar es otra forma clásica de abuso verbal. Niega la igualdad y la autonomía de la pareja. Cuando un abusador da órdenes en vez de pedir, la trata como una esclava o una subordinada.
La negación es la última categoría de abuso verbal. Si bien todas las formas de abuso verbal tienen consecuencias serias, la negación puede ser muy insidiosa porque niega la realidad de la pareja. De hecho, un abusador verbal podría leer esta lista de categorías e insistir que no es abusivo.
Por eso es tan importante que la pareja reconozca estas características y categorías, dado que el abusador suele tomar una actitud de negación. Por lo tanto, la responsabilidad de reconocer el abuso verbal y hacer algo al respecto suele descansar en la pareja.
Hemos descrito varias características y hemos discutido varias categorías del abuso verbal. Finalmente, quisiera brindar una perspectiva bíblica.
.Una perspectiva bíblica del abuso verbal
La Biblia nos advierte claramente acerca de los peligros de un hombre airado. Proverbios 22:24 dice: “No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos.” Y Proverbios 29:22 dice: “El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca.”
No es la voluntad de Dios que usted (o su amigo) esté en una relación verbalmente abusiva. Esas palabras airadas y críticas destruirán su confianza y su autoestima. Ser sumisa en una relación de matrimonio (Efesios 5:22) no significa dejarse ser golpeada verbalmente por su pareja. Es cierto que 1 Pedro 3:1 enseña que las esposas, al someterse a sus esposos, pueden ganarlos a Cristo por su comportamiento. Pero no enseña que deben permitir que sean abusadas verbalmente o físicamente.
He aquí algunos principios bíblicos clave. Primero, saber que Dios la ama. La Biblia enseña: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu” (Salmos 34:18).
Segundo, trate con sus sentimientos de culpa. Tal vez sienta que los problemas de su matrimonio son culpa suya. “Si sólo hiciera las cosas mejor, él no estaría tan enojado conmigo.” La Biblia enseña en Salmos 51:6 que “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.” Aún cuando pueda tener sentimientos de culpa, tal vez usted no sea la parte culpable. Yo le recomendaría que lea mi artículo sobre el tema de la falsa culpa. [5]
Un tema relacionado es la vergüenza. Tal vez sienta que usted tiene algo malo. Tal vez sienta que es una mala persona. Salmos 139:14 dice: “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe bien.”
Finalmente, debe darse cuenta que usted puede dejar de ser una víctima y concordar con Dios en que puede ser libre. 2 Corintios 3:17 dice: “El Señor es el Espíritu; donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.”
Un elemento clave en este área del abuso verbal indudablemente será confrontar al abusador. Es importante que usted se dé cuenta que la confrontación es un principio bíblico. Jesús enseñó acerca de esto en Mateo 18:15-20. Yo le recomendaría que busque ayuda de un pastor o un consejero. Pero también le recomendaría que consiga hombres y mujeres de Dios que puedan confrontar afectuosamente a la persona que la está abusando. Su objetivo debería ser penetrar a través de su negación y restaurarlo amablemente con un espíritu de mansedumbre (Gálatas 6:1).
El abuso verbal es un problema emocional difícil, pero hay esperanza si el abusador está dispuesto a confrontar su pecado y conseguir ayuda.

sábado, 31 de enero de 2009

Balas son simpre balas

La escena ocurrió en Israel, en el territorio de la ribera occidental del río Jordán conocido como Cisjordania. Un jovencito de catorce años de edad tomó una piedra de la calle. Junto con él había doce compañeros más, todos con piedras en las manos, todos temblando de ira, y todos protestando a gritos. Y enfrente de ellos había un pelotón de soldados israelíes. Todos los jovencitos eran árabes.
De repente los soldados israelíes abrieron fuego. Dijeron que su intención no era matar. Sólo querían asustarlos. Para eso habían cargado sus armas con balas que no eran de plomo sino de plástico. Pero dadas ciertas circunstancias, las balas de plástico también matan. Una de ellas entró por el ojo del jovencito y se alojó en su cerebro. El niño quedó muerto en la calle. Sus compañeros huyeron.
No queriendo matar sino sólo amedrentar, el ejército israelí había adoptado una nueva táctica: usar balas que no son de plomo. Primero fueron balas de goma. Estas golpean sin rasgar la piel, pero son de corto alcance, así que no sirvieron. Después pasaron a las de plástico. Las de plástico pueden herir la piel, pero se espera que no maten. Sin embargo, en este caso la bala de plástico resultó tan mortífera como la de plomo. Es que balas son siempre balas.
Hay otras balas que también son siempre balas. Me refiero a las palabras hirientes, que no sólo causan heridas sino que pueden incluso matar.
Conozco a un hombre que adquirió, quien sabe cómo, el mal hábito de decirle tonta a su esposa. Con cualquier cosa que hiciera la señora, que a él no le cayera bien, él lanzaba balas hirientes como: “¿Cuándo vas a usar tu cabeza, tonta?” Después de algún tiempo de tratarla así, ella le pidió el divorcio. El matrimonio murió. El bienestar psicológico y emocional de los niños pequeños, que necesitaban de un hogar, quedó también muerto, y la señora quedó destruida.
¿Cómo son nuestras palabras? ¿Son de goma, de plástico o de plomo? Lo cierto es que poco importa. Cuando la intención es dañar, aun con palabras como “querida” o “amor”, pero con tono sarcástico y de rabia, se puede matar. Poco importa que las palabras sean de goma o de plástico o de plomo. Lo mismo matan.
Sólo Jesucristo puede cambiar nuestras palabras y el tono con que las decimos, transformando el corazón. Él dijo: “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34). Entreguémosle nuestro corazón a Cristo. Él quiere renovarlo.