Visión y Misión

Visión.
Ser líder en la orientación y fortalecimiento de las familias dentro y fuera de la iglesia en la República Dominicana.

Misión.
Orientar a los miembros de la familia en el concepto de la verdadera relación y responsabilidad familiar para tener un hogar saludable, a través de la palabra de Dios.

Versículo del día

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domingo, 19 de febrero de 2012

Pornografía e Infidelidad Virtual 1, Por:Paul Coughlin

La fotografía fue inventada en 1839, y apenas 11 años después la palabra “pornógrafo” fue sembrada en nuestro diccionario – sin estar conscientes del furor tipo Zeus que había de venir con la infidelidad virtual que algún día estaría tan cerca como a un inofensivo.

Así, este mercado negro, ahora más aceptado y corriente debido mayormente a la revista Playboy de Hugh Hefner (1ra edición 1953), es hoy un gigante de aproximadamente $4.9 billones. A principios de esta década el dominio llamado business.com fue vendido por un monto record de $7.5 millones, y al mismo tiempo sex.com fue valorado en $65 millones. En su lugar tal vez deberíamos llamarlo red de relaciones sexuales, ya que un estimado de 28,258 personas cada segundo ven pornografía, mayormente hombres (72%) pero también mujeres (28%). Cada 39 minutos un nuevo video pornográfico es creado en Estados Unidos.

Los Cristianos no son Inmunes

Los cristianos no son inmunes Cuando se realizó una encuesta, 53% de los hombres que asistían a la iglesia Promise Keeper dijeron que habían visto pornografía esa semana. Más del 45% de cristianos admitieron que la pornografía es un problema importante en su hogar. Una encuesta anónima conducida recientemente por Pastors.com reportó que 54% de los pastores admitieron haber visto pornografía en el último año. En un boletín de noticias en línea 34% de las mujeres lectoras del Today’s Christian Woman (Mujer Cristiana Actual) admitieron haber entrado intencionalmente a porno de internet. Una de cada seis mujeres que leyeron Today’s Christian Woman dijeron que luchaban con la adicción a la pornografía. (Today’s Christian Woman, Otoño 2003).

La infidelidad virtual no está limitada a ver dos desconocidos copular en lo que hasta hace unas pocas décadas era considerado un acto sagrado. Así, con el fin de salvar, sanar y proteger nuestro matrimonio de la pornografía, necesitamos adoptar un entendimiento más amplio de este mundo pernicioso y resbaladizo, entendiendo que en la actualidad la infidelidad virtual golpea tanto a los esposos como a las esposas.

El hecho es que el medio electrónico, que incluye Internet, toca ambos sexos. Más y más mujeres no solamente están viendo pornografía, sino que están entrando anónimamente a los cuartos de “chat” y es más probable que actúen en la vida real lo que otros apenas están escribiendo. Y como los vendedores saben, han sido siempre las mujeres que han fantaseado acerca de relaciones con hombres además de sus esposos a través de novelas, y ni mencionar las novelas de romance o revistas tales como Cosmopolitan o cualquier otra hermana menor de la pornografía.

La infidelidad virtual que separa a las parejas y matrimonios es más que visual. Surge a partir de la fantasía, escape o despecho de sentir no satisfecha la necesidad del ser humano de ser abrazado, amado y entendido – en una palabra, la necesidad de conectar el cuerpo y el alma. Lo cual es un regalo dado por Dios. Piense en la infidelidad virtual como cualquier cosa – imágenes, cuartos de “chat” con palabras en ellos – que reemplazan al marido actual con alguien más en los recovecos suyos más íntimos.

Donde el descontento crece y encona en una nueva fea y no intencional creación.

Ambos Géneros Son Tentados

La infidelidad virtual tienta a cada género en formas similares y divergentes. Una tentación del esposo hacia la infidelidad virtual es erosiva: visiblemente desde afuera y más fácil de ver. La tentación de la esposa es más sutil y matizada, haciéndola corrosiva: menos visible, atacando desde adentro y más difícil de ver, reconocer y curar.

Esta espada de doble filo de la infidelidad virtual es el resultado de un deseo bueno, de conexión humana, yéndose por un camino errado y no viendo su máscara, lo que es parte de la definición del pecado. Conexión emocional y física puede resultar en un estado de relajación bendecido, escape, y elación (la palabra francesa para orgasmo, La petite mort, significa “pequeña muerte” la pérdida de conciencia del mundo que lo rodea). Todos son regalos de Dios, como resultado de su gran amor hacia nosotros. Estos regalos benditos y conexiones crean una pequeña vacación del estrés y la tensión normal de la vida que crea vínculos misteriosos pero reales. Desafortunadamente, la infidelidad virtual nos tienta a tomar mini-vacaciones con alguien que no es nuestro esposo o esposa. Necesitamos saber tomarlas el uno con el otro –un acto sagrado y a veces difícil.


Las soluciones para la infidelidad virtual van desde pasar de la ilusión a la realidad y de pasar de una actitud pasiva a una postura firme en el matrimonio. Esposos y esposas necesitan reforzar su coraje y ser honestos acerca de sus deseos íntimos y al mismo tiempo, reforzar su entendimiento y ser realista acerca de lo que esperan del género que es similar pero también diferente.

martes, 14 de febrero de 2012

Para que dure el amor, Por: Yaqui Nuñez del Risco

Es fácil enamorarse

sin pensar en el después

difícil es aceptarse

cada quien tal como es.


Es fácil ilusionarse

sin más base que la fe

difícil es conservarse

cada uno siendo fiel.


No es suficiente quererse

con una intensa pasión

es preciso comprenderse

para que dure el amor.


Que fácil es el romance

que por casa tiene lecho

lo difícil es amarse

habitando un mismo techo.


Que fácil es provocarse

con placer de dicho hecho

lo difícil es amarse

recorriendo un mismo trecho.


No es suficiente quererse

con una intensa pasión

es preciso comprenderse

para que dure el amor.


No es tan fácil el amar

hay que darse y entregarse

y no dejarse engañar


amar no es dejar de amarse.

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Somos pareja o estamos juntos por rutina?

Podemos llegar a preguntarnos si verdaderamente somos pareja o sólo estamos juntos por rutina, la pareja debe contar con sólidas bases relacionales para garantizar la estabilidad necesaria para cumplir sus funciones, sobre todo cuando las exigencias que pesan sobre ella son tantas y de tal trascendencia.


Sobre la pareja se asienta la constitución de la familia y la felicidad o sufrimiento de todos sus miembros. Los acuerdos entre los miembros de la pareja a cerca de los fundamentos de ésta, son decisivos y constituyen su patrimonio. Según Sternberg, R.J. el amor tiene tres componentes, intimidad, pasión y compromiso, que hay que cuidar y alimentar para que la relación sea plenamente satisfactoria para ambos.


Las parejas para constituirse como tales, se enfrentan en primer lugar a las diferentes expectativas de lo que significa ser pareja para uno y otro, los mitos y creencias que cada uno trae de su familia de origen, los roles que han aprendido respectivamente durante su historia de vida y por otro lado, encuentran otras dificultades externas a la propia relación, que también suponen una fuente de estrés, como son todos los acontecimientos vitales y cambios que se van produciendo a lo largo de sus vidas.


Por todo esto es necesario que en cada uno exista un fuerte interés por crecer y desarrollar nuevos comportamientos, que les lleven a cambiar esas actitudes perjudiciales que hacen de su relación de pareja una dura rutina, y puedan convertirse en una dulce pareja. Donde seguirán apareciendo dificultades, pero donde también habrá una nueva visión y esperanza.

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Machos? ¿Masculinos? ¿Hombres? Por: Carlos Rosales

Si alguien nos preguntara por las características esenciales que mejor definen al hombre, ¿qué responderíamos? Posiblemente algunos dirían que el hombre generalmente es fuerte, protector y caballeroso, quizás algunos otros llegarían a suponer que un rasgo esencial masculino es la agresividad, la infidelidad o los celos, y para otros quizás sea más destacable la poca sensibilidad, el espíritu de competencia o la necesidad de conquista. Si bien todos estos rasgos no son estrictamente exclusivos de los hombres, parece ser que sí se presentan con mayor regularidad e intensidad en los hombres que en las mujeres. Esto se debe a toda una influencia cultural que intenta perpetuar un esquema específico de masculinidad.

Desde el día del nacimiento, a lo largo del transcurso de los años y hasta la muerte, el hombre aprende a distinguir qué comportamientos son los más aceptados y esperados para su sexo. Las costumbres y tradiciones, la familia y los medios de comunicación, entre otras fuentes, proporcionan pautas de aprendizaje que condicionan la forma en que nos desenvolvemos. Por ello es que existen matices en las formas en las que se manifiesta la masculinidad, es decir, el comportamiento típico de un hombre variará dependiendo de la época histórica y de la sociedad en la que crece. Por ejemplo, para nuestros bisabuelos las tareas del hogar (cocinar, planchar, lavar, etc.) no eran labores “de hombres”, sino “de mujeres”; en la actualidad esta apreciación dejó de ser frecuente.

Lo que es importante destacar con este ejemplo, es que existen posibilidades reales de cambiar un comportamiento típicamente asociado a lo masculino, sin que por ello se pierda la orientación sexual de origen. Esto toma especial relevancia cuando logramos apreciar que muchas formas de masculinidad, centradas en la dominación y en el uso del poder y la fuerza, son nocivas tanto para los hombres como para las mujeres.

Los comportamientos que típicamente son denominados como “machistas”, resultan de una visión de mundo que supone algún grado de superioridad de los hombres respecto a sus pares femeninas. Está de más recordar que todo ser humano posee un valor y una dignidad que le es intrínseca, y que por lo tanto, nos vuelve merecedores a todos por igual, del mismo respeto, de las mismas oportunidades, derechos y libertades. Sin embargo, en ocasiones el estilo de crianza que nos ha tocado vivir y el entorno sociocultural, nos hace olvidar este principio básico, y es precisamente ahí entonces cuando se incurre en actitudes y conductas discriminantes o dominantes.

La mejor defensa que los hombres pueden esgrimir para justificar su concepción de supremacía masculina, consiste en convencerse de que su forma de ser es natural, inmutable e inofensiva, es decir, pretender que no se tiene ningún problema ni la capacidad para buscar un cambio. Por ejemplo, ante una situación en la que los celos se presenten combinados con conductas agresivas en el hombre, éste puede justificarse respondiendo: “¡yo soy así y si no quieren verme enojado, entonces no hagan cosas para provocarme!”

Si cotidianamente necesitamos andar demostrando en todo momento cuan machos somos, es claro entonces que se ha errado desde hace mucho tiempo el camino. Cuántos conflictos y sufrimientos en el hogar, cuántas malas decisiones tomadas, cuántas oportunidades perdidas tienen que pasar, para darnos cuenta que los momentos de vulnerabilidad y debilidad también pertenecen a los hombres. Una de las características más nocivas de la masculinidad machista, consiste en la represión de las emociones, en la frialdad con que se manejan las relaciones afectivas. Muchos hombres se están perdiendo de disfrutar una comunicación abierta y sincera con sus hijos y su pareja por esto, o prefieren permanecer férreos e imperturbables por fuera, aunque por dentro vivan atormentados, y todo por mantener su lugar de “hombre de la casa”.


Debemos repensar nuestra vida y descubrir lo que es verdaderamente prioritario en ella. ¿Es acaso provechoso mantenerse viviendo en una constante pugna por demostrar siempre tener la razón, o por ejercer siempre el control sobre todas las cosas y sobre los demás? ¿O será mejor construir relaciones equilibradas, más humanas, auténticas y plenas, aunque eso signifique un reconocimiento de limitaciones y búsqueda de apoyos? La respuesta resulta obvia, pero se requiere un poco más que una buena voluntad de cambio para empezar a vivir una masculinidad sana y equilibrada. Es necesaria también la constancia, la humildad, la paciencia, en algunos casos la búsqueda de ayuda externa, pero por sobre todo, empezar a desarrollar la convicción de que con el cambio, no se inicia una pérdida de la hombría, sino una mejora integral del hombre.

viernes, 10 de febrero de 2012

Encaminándote hacia tus sueños, Por:Jenny Schroedel

Usualmente cuando me siento a escribir, me atacan los pensamientos. El primero es “No tienes nada que decir,” acompañado por una urgencia irresistible por revisar mi correo electrónico – aún si ya lo he revisado 36 veces desde el desayuno. Luego lo que escucho es “Deberías dejar atrás ese sueño de ser escritora y hacer algo más apto para ti” - Y mi último pensamiento antes de cerrar mi laptop es “la clave para la productividad es un café caliente y un arrollado de canela…” Y antes de que el pensamiento se complete, ya estoy a mitad del pasillo.

Según Stephen Pressfield en su libro La Guerra del Arte (The War of Art), la resistencia es aquella fuerza descarrilante que experimentamos cuando intentamos hacer cualquier tarea potencialmente buena – una pintura, un artículo, una maratón o un matrimonio. Azota a todo aquel que espera avanzar a un plano superior – ya sea en relaciones, espiritualidad, academia, trabajo creativo o negocios.

Vivir alejados de nuestra vocación nos hace miserables. Un amigo me dijo que la Resistencia jugaba un rol en las vidas de sus padres – su padre era un académico dotado, su madre una música talentosa. Ninguno logró encontrar la forma de usar su talento. Ambos batallaron con la depresión y su padre además es alcohólico.

¿Qué hubiera sucedido si Hitler hubiera seguido su sueño de ser artista? A los 18 años tomó su herencia y se mudó a Viena para asistir a una escuela de arte. “¿Alguna vez viste alguna de sus pinturas?” dice Pressfield. “Podría ser una exageración, pero lo diré de todos modos: para Hitler era más fácil empezar la Segunda Guerra Mundial que enfrentar un lienzo en blanco.”

Para todos aquellos que viven una vida (o se dirigen hacia una vida – en caso de que estén en la universidad) pero secretamente piensan en sus metas a futuro, aquí les brindo los pasos que deben de seguir para combatir la Resistencia:

Espérala

Muchos nos lanzamos en nuestros sueños sin anticipar Resistencia, pero soñar es muy diferente a actuar. Soñar sólo requiere de imaginación, pero actuar requiere de esfuerzo, y de la habilidad de maniobrar sentimientos desagradables – como pavor, temor o decepción.

Mi amiga Tanya, una bióloga molecular, experimenta Resistencia cada mañana cuando llega al laboratorio. Antes de empezar su día la persigue la idea de que su experimento fracasará. Siente que la única forma de combatir ese sentimiento es realizando alguna tarea.

Según C.S. Lewis, esta desagradable experiencia marca un umbral crítico. “Ocurre cuando el niño que salió de su infancia encantado por los cuentos de la Odisea decide poner manos a la obra y aprender Griego. Ocurre cuando los novios se casan y empiezan las tareas reales de aprender a vivir juntos. En cada área de nuestras vidas marca la transición de soñar y aspirar a realizar.”

Cuando nos llegue la Resistencia, debemos respirar profundamente, decir una plegaria y continuar. Podemos recordar las palabras de George MacDonald, “¿Voy a hacer algo bueno? Entonces, Padre, en tus manos, a menos que el enemigo me tome ahora.”

Enfréntala

Una vez tuve sueños recurrentes. Un especialista en sueños me dijo que podía romper el ciclo enfrentando al enemigo. Cuando soñara que un hombre enmascarado me perseguía, debía detenerme, y voltearme para verlo a la cara. Me sorprendí al darme cuenta que lograba desarmarlo de esta forma. Apenas dejé de huir, los sueños se acabaron.

Lo mismo ocurre con la Resistencia – debemos esperarla, para poder nombrarla y enfrentarla. Es menos probable que nos demos por vencidos si logramos reconocer la cara de nuestro enemigo.

Reclámala

Tan pronto tengas el sentido de tu propia vocación (e, idealmente, confirmación de otros) reclámala. Empieza haciendo esa transición mental de “Quiero ser artista” a “Soy un artista”, o de “Quiero ser científico” a “Estoy encaminado a hacerme científico”. Cuando empiezas a llamarte por lo que quieres ser, se hace más fácil hacer aquellas cosas que los artistas o científicos reales hacen, como sacar tiempo para pintar todos los días o ir al laboratorio.

Si estás confundido por tu vocación, recuerda las palabras de Frederick Buechner, y búscala en “la intersección de tu profunda felicidad y el profundo deseo del mundo”. A medida que avances hacia tu vocación, la Resistencia podría hacerse más y más feroz. Y si te alejas de ella podrías ver el resultado opuesto. “Si estás en Calcuta trabajando con la Fundación Madre Teresa, y estás pensando en escaparte para lanzar tu carrera en telemercadeo… relájate. La Resistencia te dará un boleto gratis,” dice Pressfield.

Busca apoyo

Una vez que empiezas a llamarte aquello que quieres ser, espera que haya Resistencia, inclusive por parte de los profesionales en ese campo. Cuando estaba en sexto grado le confesé a un escritor exitoso que quería ser escritora. Me vio como si tuviera varicela y necesitara estar en cuarentena. “Ah, pues, ser escritor es muy, muy difícil.” - Interpreté que su mensaje era, “Este trabajo está reservado para gente con talento extraordinario como yo. Los pequeñuelos debiluchos como tú no tienen derecho a participar.”

Fue solamente hasta estos últimos tres años que el sueño pareció ser posible, gracias a una pareja que conocí que trabajaba a tiempo completo como escritores independientes y diseñadores gráficos. Vi cómo evolucionaban sus artículos y libros y me motivaron a convertir mis ideas en artículos y libros.

Otro amigo está capacitándose para ser psicólogo y trabajar con jóvenes problemáticos. Usualmente se queja de todas las llamadas que tiene que hacer a los padres, maestros y organizaciones de servicios sociales. Pero rompe este hechizo haciendo una sola llamada a cualquier persona en la lista. Con frecuencia se siente energizado por la conversación y está listo para la siguiente llamada.

¿Recuerdas la bióloga molecular que te había mencionado? Russell es su comprometido. Él te contará que planear una boda es un proceso lleno de Resistencia. Cuando finalmente se sentaron a preparar las 210 invitaciones, sobrepasaron la Resistencia al convertir la tarea en una fiesta. Juntos trabajaron con amigos hasta la madrugada poniendo estampillas, direcciones y sellando las invitaciones.

Toma pasos pequeños y manejables

Mandy está aplicando para un trabajo en diseño. Cuando escuchó de la vacante me llamó y me contó de su primera meta. Planeaba enviarle un correo electrónico al director de diseño el día siguiente y quería que yo me asegurara de que lo hiciera. Como aplicar para el trabajo era una tarea intimidante, le ayudó dividirla en pasos pequeños.

Amy – una artista y madre de dos niños pequeños – me cuenta que se está entrenando para dibujar 30 minutos al día. No está muy preocupada por el producto, sino por el proceso. Sea lo que sea que produzca, sea grandioso o mediocre, se siente contenta cuando puede decir “hoy le gané a la Resistencia.”

A fin de cuentas, la batalla contra la Resistencia no se trata solo de logros personales o progreso espiritual. Cuando nos convertimos en las personas que fuimos creados para ser, Dios nos usa para cambiar el mundo.

domingo, 22 de enero de 2012

Educar es enseñar a vivir, Por. Sixto Porras

Los jóvenes de hoy están recibiendo una visión distorsionada de la sexualidad; enfrentan la desintegración familiar, información sexual carente de formación en el carácter, y una contradicción entre lo que reciben en sus casas y los medios masivos de comunicación. Ante esta realidad, instruir para la vida desde el hogar debe ser una prioridad.

Educar no es imponer, educar es inspirar un espíritu libre y capaz de juzgar con una sana conciencia la vida. Es más que transmitir conceptos, y fórmulas, es más que memorizar historias… es construir una autoestima sana, un carácter fuerte, y una mente abierta.

Como bien lo dice el proverbio chino; “Si haces planes para un año, siembra arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes para toda la vida, educa a una persona.”

Al crecer, el niño y la niña recordarán a quienes les inspiraron, a quienes estuvieron ahí para marcar sus vidas; al que le ayudó a llorar sus frustraciones, al que le dio la mano para comprender la fórmula difícil, la persona paciente que le esperó hasta terminar la tarea, al que expresó una palabra de aliento cuando ya no pretendía continuar.

La educación es la suma de cada uno de esos momentos que van dejando una marca que se recuerda para toda la vida. Si educar es modelar, los niños captarán lo que sus padres creen, al ver cómo éstos se comportan diariamente.

El éxito en la vida no depende del centro educativo donde estudian los hijos. Los padres son responsables del desarrollo adecuado de actitudes, valores y hábitos que les permitirán realizar el viaje de la vida con acierto.

La mucha ocupación de los padres, el deterioro familiar que experimentan los hogares actualmente, entre otras situaciones, conduce a muchos padres y madres a permanecer aislados del crecimiento de sus hijos. Al desentendernos de la formación de nuestros hijos, estamos perdiendo el único tiempo que tendremos para influenciar la construcción de su carácter, la concepción que tendrán de la vida, y la oportunidad de proveerles de las herramientas necesarias para desarrollar su proyecto de vida.

Los padres tienen el privilegio y la responsabilidad de compartir sus experiencias de vida con sus hijos. Cuente a sus hijos las aventuras que usted vivió cuando estudiaba, lo que aprendió, cómo lo aprendió, lo que le gustaba más, cómo enfrentaba los desafíos, y sobre el día que se enamoró por primera vez. Hablar con ellos sobre sus experiencias diarias, les ayudará a entender mejor los diferentes puntos de vista, valores, sueños, e intereses de otras personas. Los padres no solamente necesitan hablar, sino también necesitan escuchar, contestar preguntas, o ayudarles a enriquecer su criterio. Esto les comunicará que valen mucho, que son aceptados y que no están solos en el desafío de crecer.

Los padres necesitan planear algunas cosas que pueden ayudar a su hijo a descubrir el mundo. Si no lo hacen, lo hará la Internet, la pornografía, los amigos, y los medios de comunicación.

Los profesores más importantes en la vida de sus hijos son los padres. Desde que nacen, los hijos tienen hambre de aprender y descubrir el mundo que les rodea. Hablar con ellos antes, durante, y después de cualquier actividad, les ayuda a asimilar los pasos necesarios en el proceso de aprendizaje. Esta conversación también mejorará la comunicación y relación diaria con sus hijos. Cuanto más hable el uno con el otro, mejor y más placentera será la comunicación y el conocimiento mutuo.

Si educar es inspirar un espíritu libre capaz de juzgar la vida por ellos mismos, entonces debemos invertir cantidad y calidad de tiempo en enseñarles valores que fortalezcan su discernimiento, su razonamiento, su capacidad de discriminar y su habilidad de juzgar la vida con una sana conciencia.

Por esta razón, hagamos que nuestros hijos nos recuerden por los buenos momentos que pasamos juntos; cuando les acompañamos para hacer la tarea, por la paciencia mostrada en la materia que le costaba, el día que les llevamos a la casa de un compañero para estudiar, cuando nos tiramos al suelo para terminar el proyecto juntos, las noches que los dormimos, las historias que les contamos, el día que nos fuimos al parque a jugar; cuando dijimos: “adelante… te escucho”, y cuando nos abrazamos después de una buena conversación.

Que nos recuerden, respetando a los demás, valorando la vida y por las miles de veces que nuestras miradas se cruzaron y les dijimos; “Te amo.”

Diez pasos para una amistad más profunda con su cónyuge, Por. Alyson Weasley


La Amistad es uno de los componentes más importantes de un matrimonio

El matrimonio, como en cualquier amistad, inicia con las áreas en común, pero el stress de la vida diaria normal, hijos, trabajo, finanzas, enfermedades, cuido de los padres ancianos, causan que crezca la distancia.

A continuación 10 sugerencias para cultivar una relación más fuerte con su esposo/a.

1. Reconozca que construir una amistad toma mucho trabajo y tiempo.

2. Explore los intereses de su esposo/a.

3. Tome el tiempo de encontrar intereses en común y luego involúcrese en ellos.

4. Utilice los conflictos para afinar y purificar la amistad.

5. Nútranse y cuídense entre sí.

6. Responsabilidad, transparencia y respeto mutuo, incluyendo las áreas de la sexualidad, finanzas y relaciones, deben ser una prioridad.

7. Establezca hábitos juntos diariamente, especialmente orar juntos.

8. Afírmense uno a otro todos los días. Sean intencionales en comunicarse sus puntos fuertes.

9. Sean transparentes entre sí.

10. Cultiven una buena comunicación.