Visión y Misión

Visión.
Ser líder en la orientación y fortalecimiento de las familias dentro y fuera de la iglesia en la República Dominicana.

Misión.
Orientar a los miembros de la familia en el concepto de la verdadera relación y responsabilidad familiar para tener un hogar saludable, a través de la palabra de Dios.

Versículo del día

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domingo, 22 de enero de 2012

Educar es enseñar a vivir, Por. Sixto Porras

Los jóvenes de hoy están recibiendo una visión distorsionada de la sexualidad; enfrentan la desintegración familiar, información sexual carente de formación en el carácter, y una contradicción entre lo que reciben en sus casas y los medios masivos de comunicación. Ante esta realidad, instruir para la vida desde el hogar debe ser una prioridad.

Educar no es imponer, educar es inspirar un espíritu libre y capaz de juzgar con una sana conciencia la vida. Es más que transmitir conceptos, y fórmulas, es más que memorizar historias… es construir una autoestima sana, un carácter fuerte, y una mente abierta.

Como bien lo dice el proverbio chino; “Si haces planes para un año, siembra arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes para toda la vida, educa a una persona.”

Al crecer, el niño y la niña recordarán a quienes les inspiraron, a quienes estuvieron ahí para marcar sus vidas; al que le ayudó a llorar sus frustraciones, al que le dio la mano para comprender la fórmula difícil, la persona paciente que le esperó hasta terminar la tarea, al que expresó una palabra de aliento cuando ya no pretendía continuar.

La educación es la suma de cada uno de esos momentos que van dejando una marca que se recuerda para toda la vida. Si educar es modelar, los niños captarán lo que sus padres creen, al ver cómo éstos se comportan diariamente.

El éxito en la vida no depende del centro educativo donde estudian los hijos. Los padres son responsables del desarrollo adecuado de actitudes, valores y hábitos que les permitirán realizar el viaje de la vida con acierto.

La mucha ocupación de los padres, el deterioro familiar que experimentan los hogares actualmente, entre otras situaciones, conduce a muchos padres y madres a permanecer aislados del crecimiento de sus hijos. Al desentendernos de la formación de nuestros hijos, estamos perdiendo el único tiempo que tendremos para influenciar la construcción de su carácter, la concepción que tendrán de la vida, y la oportunidad de proveerles de las herramientas necesarias para desarrollar su proyecto de vida.

Los padres tienen el privilegio y la responsabilidad de compartir sus experiencias de vida con sus hijos. Cuente a sus hijos las aventuras que usted vivió cuando estudiaba, lo que aprendió, cómo lo aprendió, lo que le gustaba más, cómo enfrentaba los desafíos, y sobre el día que se enamoró por primera vez. Hablar con ellos sobre sus experiencias diarias, les ayudará a entender mejor los diferentes puntos de vista, valores, sueños, e intereses de otras personas. Los padres no solamente necesitan hablar, sino también necesitan escuchar, contestar preguntas, o ayudarles a enriquecer su criterio. Esto les comunicará que valen mucho, que son aceptados y que no están solos en el desafío de crecer.

Los padres necesitan planear algunas cosas que pueden ayudar a su hijo a descubrir el mundo. Si no lo hacen, lo hará la Internet, la pornografía, los amigos, y los medios de comunicación.

Los profesores más importantes en la vida de sus hijos son los padres. Desde que nacen, los hijos tienen hambre de aprender y descubrir el mundo que les rodea. Hablar con ellos antes, durante, y después de cualquier actividad, les ayuda a asimilar los pasos necesarios en el proceso de aprendizaje. Esta conversación también mejorará la comunicación y relación diaria con sus hijos. Cuanto más hable el uno con el otro, mejor y más placentera será la comunicación y el conocimiento mutuo.

Si educar es inspirar un espíritu libre capaz de juzgar la vida por ellos mismos, entonces debemos invertir cantidad y calidad de tiempo en enseñarles valores que fortalezcan su discernimiento, su razonamiento, su capacidad de discriminar y su habilidad de juzgar la vida con una sana conciencia.

Por esta razón, hagamos que nuestros hijos nos recuerden por los buenos momentos que pasamos juntos; cuando les acompañamos para hacer la tarea, por la paciencia mostrada en la materia que le costaba, el día que les llevamos a la casa de un compañero para estudiar, cuando nos tiramos al suelo para terminar el proyecto juntos, las noches que los dormimos, las historias que les contamos, el día que nos fuimos al parque a jugar; cuando dijimos: “adelante… te escucho”, y cuando nos abrazamos después de una buena conversación.

Que nos recuerden, respetando a los demás, valorando la vida y por las miles de veces que nuestras miradas se cruzaron y les dijimos; “Te amo.”

Diez pasos para una amistad más profunda con su cónyuge, Por. Alyson Weasley


La Amistad es uno de los componentes más importantes de un matrimonio

El matrimonio, como en cualquier amistad, inicia con las áreas en común, pero el stress de la vida diaria normal, hijos, trabajo, finanzas, enfermedades, cuido de los padres ancianos, causan que crezca la distancia.

A continuación 10 sugerencias para cultivar una relación más fuerte con su esposo/a.

1. Reconozca que construir una amistad toma mucho trabajo y tiempo.

2. Explore los intereses de su esposo/a.

3. Tome el tiempo de encontrar intereses en común y luego involúcrese en ellos.

4. Utilice los conflictos para afinar y purificar la amistad.

5. Nútranse y cuídense entre sí.

6. Responsabilidad, transparencia y respeto mutuo, incluyendo las áreas de la sexualidad, finanzas y relaciones, deben ser una prioridad.

7. Establezca hábitos juntos diariamente, especialmente orar juntos.

8. Afírmense uno a otro todos los días. Sean intencionales en comunicarse sus puntos fuertes.

9. Sean transparentes entre sí.

10. Cultiven una buena comunicación.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Cuida tu boca

Una alumna de un colegio faltó a clases por una semana y otra compañera empezó a decir que la primera no asistía a clases porque estaba embarazada y se estaba haciendo un aborto.

La maestra escuchó los comentarios y llamó a la muchacha a su oficina y le dijo: “Por favor, tráeme un vaso de agua bien lleno”. La estudiante se lo trajo y a continuación la maestra le dijo: “Tira toda el agua al piso”.

La muchacha titubeó, pero al final obedeció, después de derramada el agua, la maestra le dijo: “Ahora, recoge el agua del piso y ponla en el vaso”, “No se puede”, dijo la alumna, la maestra le repitió: “Hazlo”, la alumna con paños y servilletas recogió todo lo que pudo y así llegó a llenar medio vaso de agua la cual estaba sucia.

La maestra le dijo a la alumna: “Así es como ha quedado el honor de tu compañera”. “Aun cuando quieras reparar el mal que has hecho, no podrás hacerlo totalmente”. “Sabes, tu compañera faltó a clases porque estaba en el entierro de su padre que falleció hace unos días”. Aprendamos a cuidar nuestra boca.

“Cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar.” (Santiago 1:19)

“Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.” (Salmos 34:13)

viernes, 23 de septiembre de 2011

La Comprensión y la Tolerancia

"Hace muchos años, después de un largo día en el trabajo, mi mamá puso un plato de salchichas y pan tostado muy quemado frente a mi papá.

Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba.

Sin embargo, aunque mi padre lo notó, tomó un pan tostado, sonrío a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.

No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla y mermelada al pan quemado y comérselo todo.

Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedirle disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.

Nunca voy a olvidar lo que dijo: “Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados.”

Más tarde esa noche fuí a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados.

El me abrazó y me dijo estas reflexiones:

“Tú mamá tuvo un día muy duro en su trabajo, está muy cansada y además, un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie.”

“La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta, aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera”.

“Un pan tostado quemado no debe romper un corazón”.

“La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier relación”.

“Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en cada momento, están librando algún tipo de batalla”.

“Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.”

El camino de la felicidad no es recto.

Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES.

Existen semáforos llamados AMIGOS.

Existen luces de precaución llamadas FAMILIA.

Y todo se logra si tienes:

Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN.

Un potente motor llamado AMOR.

Un buen seguro llamado FE.

Abundante combustible llamado PACIENCIA.

Y Sobre todo un experto conductor llamado DIOS.

Dios tiene todo el control confía en el.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Canción a la No Violencia, Por: Eunice Duran

A Fr. José Alberto, OP., que no contabiliza el amor de Dios, y a Virginia.

A los más débiles: mujeres, niños y hombres violentados, y a Orlando Martínez,

víctima de la intolerancia y la violencia, quien nació un 23 de septiembre,

día en que los Obispos han llamado a ayuno y oración por la No Violencia.

Tim 6, 2c-12: Is 55, 6, 2c-12: Is 55, 6-7; Mt. 20, 1-6

Violencia, ausencia de Dios en nuestras vidas.

Violencia, vacío existencial que desborda crueldad.

Violencia, frustración desgarradora que obnubila la razón.

Violencia, injusticia palpable que acuna la indiferencia.

Violencia, deseo insatisfecho que empuja al sinsentido.

Violencia, rebeldía incontrolada que lleva a la destrucción.

La ausencia de Dios es nuestras vidas

Deja un vacío inmenso y el alma desolada.

A cosas materiales se aferra el hombre entonces

Con la vana esperanza de encontrar alegría.

Pero nada en el mundo satisface un alma vacía.

Sin límites, el deseo nos esclaviza y hiere,

Como ácido corroe la paz y el sentimiento,

Anula la razón y rompe la armonía.

El mundo indiferente promueve la injusticia

Que da vida a la lucha y a la falta de amor.

El poder del más fuerte, la envidia y la codicia

Tejen la intolerancia que arrebata y oprime,

Regalando dolor.

La falta de justicia, la falta de autoestima,

La falta de valores, de respeto a la vida,

El ser irresponsable, la falta de conciencia,

La cruda indiferencia y el brutal egoísmo

Cultivan la violencia en un canto a la muerte,

Callando al que se opone, se vence al que es más débil.

Destruyendo la paz, reina la incomprensión.

Y cual volcán explota la diabólica violencia,

Para pedir ayuda y atención,

Para gritarle al mundo lo infeliz que se siente

El alma desgarrada que no conoce a Dios.

La obediencia a las leyes, sin importar rango o condición

La compasión, la misericordia, valorar al hermano…

Abrir el corazón al amor incondicional y

Estrenar la bondad de pensamiento, palabra y acción,

Con la delicadeza que regala el respeto,

Devuelven la alegría, restauran la armonía y

Sanan el alma rota, que alegremente vuelve al encuentro de Dios.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Cómo ayudar durante el embarazo

Al saber que va a ser padre puede sentirse entusiasmado y confundido. Quizá se esté preguntando:

¿Cómo cambiará mi vida el tener un bebé?

¿Cómo pagaré todas las cosas que necesitará nuestro bebé?

¿Cómo puedo ser un buen padre?

¿Qué puedo hacer para ayudar durante el embarazo?

Hacerse preguntas como éstas es normal. A continuación se enumeran siete cosas que usted puede hacer:

1. Acompañe a su pareja a sus visitas antes de la concepción y a las visitas prenatales. El médico debe conocer sus antecedentes médicos también. Conozca a las personas que cuidarán a su pareja y a su bebé durante el embarazo. Antes de acompañar a su pareja al médico, escriba las preguntas que tenga y háblelas con ella. No tenga miedo de plantear esas preguntas durante la visita. Durante la visita prenatal al final del primer trimestre (meses 1 a 3 del embarazo), podrá oír cómo late el corazón de su bebé. Durante el segundo trimestre (meses 4 a 6), acompañe a su pareja si necesita realizarse un ultrasonido (una prueba que utiliza ondas sonoras para tomar una imagen del bebé). Podrá ver la cabeza, los brazos, las manos, las piernas y los pies del bebé. Incluso es posible que se entere del sexo de su bebé. El bebé comenzará a parecerle muy real. Durante una visita prenatal en el tercer trimestre (meses 7 a 9), pregunte al médico cómo puede ayudar durante el parto.

2. Observe, escuche, busque y lea. Mire videos, escuche cassetes, busque información en internet o lea libros sobre el embarazo, el parto y lo que significa ser padre.

3. Ayude a planificar las cosas para el bebé. Hable con su pareja sobre lo que ambos desean para el bebé. Decida dónde dormirá el bebé y haga esa parte de la casa colorida y acogedora para el bebé. Vaya a comprar las cosas para el bebé. Si le preocupa no tener suficiente dinero, he aquí algunos consejos que le ayudarán: Pregunte a sus familiares y amigos si pueden prestarle una cuna, una mesa para cambiar al bebé, juguetes y ropa para el bebé. Seguramente algunos de ellos no tienen pensado otro hijo hasta dentro de cierto tiempo o no deseen tener más y les complacerá prestarle las cosas de su bebé. Vaya a tiendas de segunda mano y de empeño. Suelen tener muebles para bebé, juguetes y ropa a precios bajos. Ahorre una pequeña cantidad de dinero cada vez para pagar las cosas del bebé.

4. Acompañe a su pareja a las clases de preparación para el parto. Aprenderá cómo ayudar a su pareja durante el parto. Pregunte al médico dónde se ofrecen este tipo de clases en su localidad.

5. Ayude a su pareja a mantenerse sana durante el embarazo. Ayúdela a comer una gran variedad de alimentos. Algunas opciones aconsejables son panes, cereales, arroz y pastas integrales, leche, queso y yogur totalmente o parcialmente descremados, carne y pollo desgrasados, y muchas frutas y verduras. Y tenga cuidado con lo que come usted también. Si usted come bien, le facilitará las cosas a su pareja. Deje de fumar. Si fuma, está despidiendo humo que las demás personas a su alrededor respirarán. Este humo no es bueno para su pareja ni para su bebé. Puede ser nocivo para su salud cuando aún está en el útero e incluso después de nacer. Además, las mujeres embarazadas que fuman tienen más probabilidades de tener bebés demasiado pequeños y prematuros. Si ambos fuman o incluso si uno sólo de los dos lo hace, éste es el mejor momento para dejar de hacerlo. Ayude a su pareja a abstenerse de beber alcohol. Lo más conveniente es que la mujer no beba alcohol durante el embarazo ya que puede producir defectos de nacimiento en el bebé. Ayude a su pareja a abstenerse de tomar cerveza, vino, licores y tragos combinados. Puede ayudarle dándole jugos saludables y agua o preparando juntos bebidas sin alcohol. Si su pareja bebe demasiado alcohol y no puede dejar de hacerlo, busque ayude para ella.

Ayude a su pareja a abstenerse de consumir drogas. Las drogas son nocivas para la salud de su bebé. Busque ayuda para su pareja si consume drogas. Si usted consume drogas, deje de hacerlo ahora por el bien de su bebé.

Hable con el médico sobre las drogas y los productos a base de hierbas. Tanto los medicamentos recetados como aquellos sin receta también pueden ser nocivos para la salud de su bebé. Su pareja debe informar a su médico sobre cualquier medicamento que esté tomando. También debe consultarlo a él antes de tomar cualquier medicamento nuevo. El médico se asegurará de que los medicamentos, tanto recetados como sin receta, sean seguros para el bebé.

Asegúrese de que su pareja se mantenga alejada de los productos peligrosos que hay en la casa. Mantenga la pintura, el disolvente de pintura, los disolventes y herbicidas lejos del alcance de su pareja.

Hacer ejercicio es algo muy bueno que pueden hacer los dos juntos. Pasear es fácil y barato y puede hacerlo prácticamente en cualquier lugar. Consulte al médico sobre los tipos de ejercicio más seguros que pueden hacer juntos.

Ayude a su pareja a descansar y a controlar su estrés. Dejarla descansar cuando lo necesita es bueno para ella y para el bebé. Puede ayudar haciendo la limpieza, las compras y preparando la comida. Tome una siesta o recuéstese junto a ella. Hablar juntos sobre sus expectativas y planes para el bebé puede ayudar a reducir el estrés.

Entienda que los cambios son una parte normal del embarazo. El embarazo produce muchos cambios en la sensibilidad de la mujer y en su cuerpo. Es posible que la vea feliz un minuto y triste al siguiente. Estos cambios rápidos de humor son comunes durante el embarazo. También es posible que su pareja se sienta cansada gran parte del tiempo. Esto se debe a que es una tarea dura llevar una vida nueva que está creciendo en su interior.

6. Continúe manteniendo relaciones sexuales si usted y su pareja lo desean. Es posible que su pareja quiera tener más o menos relaciones sexuales que antes de estar embarazada. Su deseo sexual puede cambiar a medida que lo hace su cuerpo. Muchas personas encuentran que el sexo es diferente durante el embarazo. A medida que su barriga vaya creciendo, prueben diferentes posiciones. Encuentre una que les resulte cómoda a los dos. Hable con ella sobre lo que les parece bien. Recuerde que siempre y cuando el médico diga que no hay problema, es seguro tener relaciones sexuales durante el embarazo. No lastimará al bebé.

7. Si su pareja decide amamantar al bebé apoye su decisión. La leche materna es el mejor alimento para su bebé. Tiene todo lo que su bebé necesita para crecer y estar sano. Averigüe más sobre la lactancia junto con su pareja. Hable sobre la lactancia con su médico.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Síndrome de Couvade: Síntomas del embarazo en el hombre

¿Cuántos hombres pueden experimentarlo? Este síndrome aparece del 10% al 65% de los esposos "gestantes" y se estima que 1 de cada 4 hombres consulta al médico por estos síntomas.

¿Cuáles son los síntomas? Los síntomas comienzan generalmente en el tercer mes de gestación o en la fecha cercana al parto, y mimetizan los síntomas habituales de la mujer embarazada. Los síntomas que pueden aparecer son los siguientes:

Ø Cambios de humor.

Ø Náuseas.

Ø Vómitos.

Ø Antojos.

Ø Aumento de peso.

Ø Cansancio.

Ø Presión arterial baja.

Ø Calambres en las piernas.

Ø Dolores abdominales similares a las contracciones uterinas.

¿Por qué se produce? Algunas investigaciones están relacionadas con los cambios hormonales que aparecen en la mujer embarazada. De acuerdo a estos estudios las mujeres eliminarían señales químicas que podrían ser detectadas en forma imperceptible por el hombre. Esto generaría en él una acitud protectora hacia su pareja y a la vez provocaría todos estos síntomas en su cuerpo para que de alguna forma acompañe a su mujer durante todo este período.

Otras investigaciones se basan en estudios hormonales que se llevaron a cabo en varios hombres. Los mismos se realizaron luego de darles un muñeco bebé envuelto en una manta con el aroma de un recién nacido para que lo sostenga entre sus brazos y mientras se le hacía escuchar el llanto de un bebé. Los análisis posteriores indican un aumento de la prolactina y el cortisol. El aumento en los niveles de estas hormonas generarían los síntomas y el comportamiento de la mayoría de los padres y de los futuros padres que ya están sumergidos en el mundo de los bebés.

Otra de las teorías para explicar este síndrome se basa en que el hombre trata de identificarse con la mujer embarazada. Es así que surgen sentimientos de celos, miedos a la llegada de un hijo, estrés por la responsabilidad de tener que convivir con una mujer que presenta cambios de carácter e incluso aversión por las relaciones sexuales durante el embarazo. Esta identificación con la mujer gestante generaría los síntomas en el futuro padre.

¿Qué puedo hacer para solucionarlo? Por estas razones te detallamos a continuación algunos de los problemas más comunes y te damos algunas sugerencias para poder sobrellevar mejor este síndrome o incluso eliminarlo completamente.

Los celos: Los sentimientos de celos pueden aliviarse comprometiendose un poco más con el embarazo y disfrutarlo juntos, evitando ser sólo un espectador de la felicidad de la mujer embarazada.

El miedo a la paternidad: El miedo a la paternidad en los aspectos emocionales, cambios en los hábitos diarios, financieros y de la pareja pueden aliviarse leyendo libros al respecto o hablando con otros padres. La mayoría de los padres expresaran que ser padre es uno se las experiencias más reconfortantes en la vida de una persona. También es bueno interiorizarse acerca del baño del bebé, cómo alimentarlo y tranquilizarlo cuando esté angustiado por algún motivo.

El aspecto financiero: En el aspecto financiero conviene sentarse a estudiar el presupuesto familiar y ver la forma de separar una parte de los ingresos para comenzar la compra de los elementos necesarios para el bebé. Prepararse con anticipación reduce el estrés de esta nueva situación. Generalmente estos gastos de inicio son reducidos debido a que la mayoría de estos elementos son regalados por los familiares y amigos.

El rechazo al sexo: Los casos en que la mujer siente rechazo a las relaciones sexuales están relacionados generalmente con los cambios físicos que experimenta por el embarazo. Tómate tu tiempo para asegurarle que su cuerpo también es deseable y atractivo para tí en esta etapa. Prepara una cena íntima y romántica y disfruten de momentos de intimidad más intensos.

La abstinencia sexual: En aquellos casos donde la mujer debe abstenerse de las relaciones sexuales por motivos médicos, deberían consultar con el médico acerca de otras formas de intimidad o sexualidad que están permitidas sin afectar el embarazo. Son muchas las variantes para seguir divirtiéndose.

Si no se encuentran los motivos del síndrome de Couvade es muy buena idea hablar al respecto con tu pareja acerca de los sentimientos y miedos que te trae el embarazo. Esto puede disminuir algunos de los síntomas y así podrán disfrutar mucho más este período.

Es bueno saber que los padres afectados con el síndrome de Couvade y que tratan de superarlo, están de alguna manera más conectados con el embarazo y con sus esposas embarazadas. Ellos pueden entender un poco mejor cómo se sienten ellas y comprender mejor sus necesidades. Lo bueno de este síndrome es que el dolor del parto no se siente y que desaparece cuando el bebé haya nacido.